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La banca se repartirá activos de Martinsa valorados en alrededor de 2.500 millones

Alba Brualla madrid. | 13:00 - 1/03/2015
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La inmobiliaria reunirá el lunes a su consejo de administración para estudiar la solicitud de liquidación

El lunes tendrá lugar una de las últimas reuniones del consejo de administración de Martinsa, en la que se analizará la solicitud de liquidación de la compañía. La inmobiliaria que preside Fernando Martín, reconoció ayer de este modo y a través de un comunicado a la CNMV, que no ha logrado la adhesión necesaria de la banca para evitar el proceso de liquidación, que será el mayor del sector en toda Europa, con un pasivo de casi 7.000 millones de euros.

El grupo, que se declaró insolvente hace siete años, ha señalado sin embargo, que todavía no se la ha notificado de manera oficial cual es el porcentaje de apoyo que ha obtenido la nueva propuesta de convenio. Según fuentes financieras, los cuatro grandes acreedores de la inmobiliaria (La Sareb, CaixaBank, el Popular y Abanca), que reúnen el 55 por ciento del pasivo, no han respaldado el plan que presentó Martín ante el juzgado el pasado mes de diciembre.

La liquidación de Martinsa ha sido durante los últimos meses un secreto a voces ya que el empresario presentó in extremis el nuevo convenio sin el respaldo inicial de estas entidades, que en numerosas ocasiones se han pronunciado para advertir de que sus propuestas "no eran viables".

Una vez se inicie el proceso de liquidación, estas entidades y el resto de acreedores, entre los que se encuentran unos 3.000 afectados particulares, se repartirán los 2.500 millones en activos que tenía la inmobiliaria al cierre de septiembre del año pasado, según los documentos presentados en la CNMV.

Tal y como aparece recogido en la página Web de la compañía, esta tiene en su posesión 28 unidades residenciales repartidas en 19 provincias de España, principalmente en Las Palmas y Madrid. Asimismo, cuenta con siete campos de Golf ubicados en Lérida, La Coruña, Huelva, Madrid, La Rioja y Valencia.

Entre los activos de Martinsa se encuentran además tres centros comerciales. Uno de ellos es el León Plaza, un pequeño espacio comercial situado, como su nombre indica, en la provincia de León, y que cuenta con 18.000 metros cuadrados divididos en tres plantas.

Por otro lado, el portal de la inmobiliaria, contabiliza hasta 15 suelos en España, situados principalmente en Madrid, además de dos activos logísticos en La Coruña y dos proyectos residenciales destinados al alquiler, también en Madrid.

En pleno impulso del sector

La liquidación del grupo, que ha sobrevivido durante los duros años de crisis para el sector inmobiliario, llega precisamente en el momento en el que el mercado de inversión está en plena ebullición. El ritmo al que se cierran las operaciones es frenético y los expertos del sector coinciden en destacar que pronto se pondrán en marcha nuevos desarrollos.

Sin embargo, Martinsa no ha logrado superar la situación, ni siquiera a pesar de tener la legislación a su favor, ya que el Gobierno ha ido adaptando la ley Concursal para favorecer a las empresas en concurso y ha renovado año tras año, desde 2008, un Real Decreto que evitaba la liquidación de estas compañías, pues les permitía no contabilizar como pérdida el deterioro de sus activos.

La banca, que si ha confiado en las posibilidades de otras inmobiliarias, no ve claro el plan de negocio que se había presentado para Martinsa. De hecho, consideran que algunas propuestas son "inadmisibles". Precisamente por eso, y teniendo en cuenta que las entidades tienen provisionada la deuda, han considerado que la mejor opción era la de liquidar Martinsa, e intentar recuperar una parte del dinero con la venta de los activos. "Este será un proceso transparente, tutelado judicialmente y con garantías", señalan fuentes financieras.

El punto de inflexión

La inmobiliaria, que deja un agujero patrimonial de 4.487 millones al cierre de septiembre de 2014, contaba en su nuevo plan con 1.500 millones de euros que pensaba ganar en su batalla judicial con Manuel Jove por la compra de Fadesa.

Sin embargo, la resolución de este litigio el pasado 11 de febrero jugó claramente en contra de Fernando Martín, ya que el juez desestimó el recurso de Martinsa. Esto ya supuso un duro golpe para el empresario, pues la banca consideró en su momento que esta decisión comprometía aún más la situación de la compañía, que además tendrá que asumir las costas del proceso judicial, que ascienden a unos 50 millones.

Concretamente, la propuesta para reformar el convenio ofrecía a los bancos tomar hasta un 70 por ciento de su capital social mediante un determinado procedimiento y calendario de capitalización de deuda, y atender el 30 por ciento del pasivo mediante un canje de activos inmobiliarios, la mayoría, "improductivos". Así, la banca asegura que "la mayor parte eran suelos mal situados, que necesitaban una inversión adicional importante para llevar a cabo un desarrollo".

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