Ir a la edición completa
elEconomista.es
Viernes, 21 de Septiembre de 2018 Actualizado a las 5:05

Doña Letizia vuelve por sus fueros: reina por arriba, muslo por abajo

17/04/2018 - 8:34
letizia-tiara-muslo-770-123-321.jpg

El Gobierno, el parlamento, la oposición, presidentes autonómicos (no Cifuentes)l destacados empresarios, estrellas del deporte y de todos los ámbitos de la sociedad española se citaron en el Palacio Real de Madrid en la recepción ofrecida al presidente de Portugal, escenario ideal para perdonar a doña Letizia tras el rifirrafe de Palma de Mallorca.

Con la visita oficial del presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, Letizia volvió de nuevo la noche de este lunes a ser la reina coronada para las grandes ocasiones.

Una semana después de abrirle la puerta del coche a la reina doña Sofía, vistiendo una simple gabardina beige y zapatos bajos, como pidiendo disculpas por la afrenta de la misa de Palma, Letizia parece hacer un nuevo gesto hacia doña Sofía, al lucir por primera vez la tiara Cartier, una joya excepcional diseñada por el joyero francés para la reina Victoria Eugenia y heredada por su hija la infanta María Cristina, casada después con un aristócrata italiano, el conde Marone Cinzano.

Don Juan Carlos negoció con su tía quedarse con la diadema Cartier y esta tiara pasó a ser la favorita de doña Sofía. Es la más regia de las llamadas "joyas de pasar", un conjunto de collares, pendientes y alhajas que doña Victoria Eugenia legó a sus descendientes con el deseo de que fueran lucidas por las diferentes reinas de España. 

Al llevar la tiara Cartier a la cena de gala del Palacio Real, Letizia asume el peso de la corona, con todas consecuencias y luce la simbólica joya como lo haría y lo ha hecho en muchas ocasiones doña Sofía.

Sin embargo, Letizia sigue marcando estilo propio y, si de la cintura para arriba hizo un homenaje a doña Sofía y cumple el mandato de la reina Victoria Eugenia, de la cintura para abajo es Letizia Ortiz, rompedora y sorprendente, una vez más. (Abajo, la ex ministra Cristina Garmendia).

La reina eligió para la gala un vestido azul intenso cuajado de pequeñas perlas, firmado por Ana Locking, una diseñadora española consagrada en la pasarela Cibeles.

La banda roja de la Orden Portuguesa de Cristo que llevaba la reina no ocultaba los cortes trasversales del vestido en los hombros, tanto en la parte delantera como en la espalda, las mangas abrochadas de arriba a abajo con botones, y una impresionante abertura lateral, digna de Angelina Jolie para los Oscar de Hollywood, que dejaba al descubierto buena parte del muslo de la reina.

De hecho, es el mismo modelo que llevó la actriz Marta Nieto para los Premios Feroz 2107. Letizia vuelve por sus fueros, tal y como vemos en la imagen de archivo.

La clase política al completo, desde el presidente Rajoy a Albert Rivera, Pedro Sánchez o la vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría, compareció en la cena en honor del presidente de un país hermano y vecino. Pero también vimos a la banquera mayor del reino Ana Patricia Botín, a Pablo Isla, presidente de Inditex y a la tenista Garbiñe Muguruza. Brilló por su llamativa ausencia, Cristina Cifuentes, a pesar de ser la presidenta de la Comunidad de Madrid. Su ausencia podría estar motivada (y ordenada) para evitar que coincidiera con Rajoy en un momento en que todo el mundo cree que pedirá su renuncia, acorralada por el escándalo del máster. Otros presidentes autonómicos como el gallego Núñez Feijóo sí estuvieron. Tal vez por la tarde Cifuentes ya sabía que el martes por la mañana tendría que bajar la cabeza, pero no ante los reyes sino ante toda España: pedir disculpas y renunciar a un máster del que apenas se acordaba pero que nunca olvidará. Cifuentes había estado por la mañana en la recepción oficial al jefe del estado portugués en el Patio de la Armería, en la que precisamente no estaba Rajoy.

Atrás | Portada | El Flash del Mercado | Noticias de portada | Índices Mundiales