Ir a la edición completa
elEconomista.es
Jueves, 23 de Marzo de 2017 Actualizado a las 17:20

Aleix Risco: "La gente está dispuesta a cobrar menos por trabajar en algo que le gusta"

16/03/2017 - 12:57
risco-aleix-770.jpg

Demium Games, incubadora de videojuegos mobile free to play, se prepara para su cuarta edición del AllStartup Games. El evento, que se celebrará los próximos días 24, 25 y 26 de marzo en Madrid, busca talento en el sector de los videojuegos con el fin de desarrollar nuevos proyectos. Actualmente la incubadora cuenta con siete estudios de videojuegos. La convocatoria está abierta en su web, en la que pueden solicitar una plaza programadores, artistas y game designers. Hablamos con Aleix Risco, CEO de Demium Games, sobre la situación del videojuego en España, la influencia del móvil en éste y esta particular game jam.

Según la Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladoras de Videojuegos (DEV), en 2016 el número de empresas de videojuegos aumentó un 20% en nuestro país. La facturación y la contratación presentaron el mismo crecimiento en 2015, un 24% y un 32% respectivamente. ¿Podríamos hablar de un balance positivo en este sector?

Cuando me dicen que la industria del videojuego ha facturado 646 millones en España y me preguntan si es mucho o es poco, respondo que no lo sé. Lo que tenemos que hacer es compararnos con otros países. Por ejemplo, en Suecia tienen la mitad de estudios de videojuegos y facturan mucho más. Por lo tanto, diría que en España tenemos mucho talento, pero que realmente ese talento no está facturando a la par. Hablamos en positivo porque estamos creciendo, pero deberíamos crecer mucho más. Hay talento, pero en España falta inversión en videojuegos. Si miramos a otros países, como por ejemplo Finlandia, en una empresa de nueva creación conformada por entre seis y diez personas, fácilmente se está invirtiendo uno o dos millones de euros. ¿Cuándo vamos a conseguir eso? Cuando consigamos buenos proyectos.

¿Qué le falta a los proyectos en España?

Se trata de una falta de visión y de perspectiva en cuanto a negocio. A veces vemos tanto la parte artística del videojuego que nos olvidamos de la parte del negocio. Creo que lo que falta en España es crear videojuegos en los que, primero, haya un encaje producto-equipo, ya que muchos equipos hacen videojuegos por encima de sus posibilidades y, segundo, que el videojuego encaje a nivel producto-mercado, es decir, que se pueda vender. Nos falta mentalidad de negocio. Tenemos que ser mejores vendedores.

DEV comenta que en España existen alrededor de 125 iniciativas y proyectos que esperan consolidarse como empresas en la industria del videojuego. Entre ellas imagino que está Demium Games. ¿A qué reto se enfrenta un proyecto como el suyo en su camino hacia la consolidación?

Nosotros estamos posicionados en videojuegos para mobile free to play. El free to play es un modelo de negocio en el que el diseño del juego influye mucho en la monetización del mismo. En free to play la gente juega de manera gratuita y hay un punto determinado del juego en el que decide pagar 'X' euros porque éste le da algo. Ese valor lo tienes que crear dentro del juego. Se añade entonces el metagaming, es decir, todo lo que está alrededor del videojuego.

Se puede decir entonces que la mejora continua es obligatoria y que el valor del juego es el cuello de botella para que el usuario continúe jugando.

Exacto. El juego tiene que molar. Trabaja como un startup. Funciona, por ejemplo, como LinkedIn. Es un modelo que es gratuito, pero hay cosas que pueden ser premium en las que tú tienes que generar un valor. Ese aspecto del diseño del juego es lo que estamos nosotros enseñando, precisamente porque es lo que le falta a la gente que sale de las universidades. Es en esto en lo que realmente se está invirtiendo dinero. Se invierte dinero en videojuegos free to play porque son videojuegos escalables. No están limitados por el marketing tradicional.

La industria del videojuego reclama profesionales especializados que las empresas no encuentran. El perfil más demandado es el suyo, el de monetizador de videojuegos. ¿Cómo puede formarse este profesional en España?

Es difícil. Cualquier comercial que sepa vender y tenga ganas puede vender un videojuego. Normalmente un comercial va a las tiendas y vende su producto. Lo que ocurre es que yo me encargo de la monetización dentro del free to play, y eso implica tocar el diseño del juego. A día de hoy no es una formación que se imparta en las universidades. Lo que sé es resultado de jugar mucho a videojuegos y de probar lo que funciona y lo que no. Por ese motivo nuestra metodología plantea que la gente haga muchos videojuegos, porque es realmente cuando estás aprendiendo. Me sorprendió cuando recientemente di una charla sobre videojuegos en una universidad, pregunté cuántos videojuegos habían hecho en un año y medio y me respondieron que no habían hecho ninguno. Nosotros en nuestras game jams hacemos un juego en 48 horas.

Aleix Risco, CEO de Demium Games, con algunos de los emprendedores. Imagen de Sheila Velasco

¿Cómo se consigue monetizar un videojuego para mobile cuando al usuario empieza a molestarle demasiado la publicidad?

Al principio veíamos juegos con compras dentro del mismo o publicidad. Ahora una de las cosas que se ha puesto de moda son los vídeos incentivados, es decir, el jugador mira un vídeo de 30 segundos, pero porque él lo solicita y le permite conseguir algo dentro del juego. Evidentemente ya se utilizaba antes, por ejemplo, en Angry Birds Epic, pero realmente donde se explotó esa monetización fue con el Crossy Road.

Al final la elección de la publicidad se basa en tu producto, dependiendo de qué ciclo de vida tenga. Hay videojuegos que tienen una retención muy alta y otros que sólo se usan una semana, y en una semana es muy difícil crear una fidelización alta. En ese caso pones compras dentro del juego y publicidad, y así te aseguras monetizar el juego. En el modelo free to play solo un pequeño porcentaje está dispuesto a pagar.

Pese a ello, no podemos negar que es un mercado en auge. El Gametrack elaborado por la Interactive Software Federation of Europe señaló que en 2015 los españoles nos gastamos 123 millones de euros en videojuegos adquiridos desde dispositivos móviles. ¿Hacia dónde evolucionará esta tendencia?

Va a aumentar, sin duda. Antes para jugar a videojuegos tenías que hacer una inversión. La persona que jugaba a videojuegos era alguien que realmente le gustaba, porque estaba invirtiendo. El mobile ha permitido abrir el videojuego a un segmento muy grande, a gente que no se consideraba jugadora, pero que sí tiene acceso a los juegos. Evidentemente una persona no se compra un teléfono inteligente para jugar a juegos, se lo compra porque lo necesita. Lo que sucede es que el modelo de pago no ha cuajado tanto. Es una barrera de entrada, pero cada vez la gente juega más y llegará un punto en el que no tendrá problemas en pagar. Es cuestión de tiempo que acaben consumiendo como método de entretenimiento.

El próximo día 24 da comienzo la cuarta edición del AllStartup Games. ¿Habrá alguna novedad en esta ocasión?

En cada programa de incubación estamos mejorando. Vemos un cambio muy bestia de la segunda a la tercera edición. En la segunda hicimos un juego en un mes, mientras que en la tercera hicimos un juego parecido en dos semanas. Hemos reducido a la mitad el desarrollo, y también es un factor clave el hecho de que la gente que entra aquí es mejor. En Demium Games estamos creando un ecosistema.

Además de un buen porfolio y una gran pasión por los videojuegos, ¿qué es lo que tiene que tener un candidato para llegar a participar en esta game jam?

Nosotros buscamos una persona a la que le gusten los videojuegos, que sea desarrollador de videojuegos, pero sobre todo que tenga gen emprendedor, que tenga esas ganas de crecer.

Y con visión empresarial, por lo que ha comentado...

Sí. A veces uno no la tiene no porque no quiera, sino porque no le han formado. Lo que hacemos aquí es dar ese conocimiento de visión empresarial que algunos no tienen y que necesitan.

¿Cuál es la relación posterior con los incubados?

De momento no hemos llegado al punto en que uno se vaya. Pero bueno, me ha sorprendido que desde verano no se ha ido nadie. Lo que vemos es que la gente tiene muchas ganas de emprender, tiene ganas de hacer videojuegos, a diferencia de lo que veo con el mundo startup en general, en el que la gente se suele caer más.

¿Por qué cree que es así?

Porque hay mucha vocación. La gente está realmente dispuesta a cobrar menos, a trabajar más, porque realmente está haciendo algo que le gusta. Eso es algo que deberíamos aprovechar. La implicación que tiene esta gente es muy alta. Creo que somos como una especie de familia.

Atrás | Portada | El Flash del Mercado | Noticias de portada | Índices Mundiales